Patrimonio Singular

Pedanía de Valdepeñas

El Peral

Mancha

Servicios disponibles en El Peral

Alojamiento turístico

ALOJAMIENTO TURÍSTICO

Bar

BAR

Carril bici

CARRIL BICI

Merendero

MERENDERO

Parque infantíl

PARQUE INFANTÍL

Piscina / zona de baño

PISCINA / ZONA DE BAÑO

Restaurante / cafetería

RESTAURANTE / CAFETERÍA

 Situado a unos 6 km. de la localidad de Valdepeñas, en una zona al pie de la Sierra del Peral, junto al paraje de los baños del Peral, ocupa una amplia zona llana que asciende suavemente hacia el Norte.

El acceso desde Valdepeñas se hace a través del camino que discurre cruzando el Peral por delante de los Baños, siendo este el motivo por el que la fachada noble de los mismos mira al Saliente. En este camino ya existía un manantial que servía de abrevadero para la trashumancia de la Meseta.

Su situación privilegiada, junto al margen derecho del cauce del arroyo del Peral, así como su ubicación cercana al llamado Camino de Carretas, considerado por algunos autores como posible vía o camino romano. Orientado hacia el Sur, tiene a su alrededor tierras bastantes fértiles, tanto de huerta, en el entorno del arroyo, como tierras aptas para cultivos de secano.

Las aguas ferruginosas que se localizan en este entorno también han favorecido el asentamiento de grupos humanos desde antiguo.

En la actualidad es una importante zona de segunda residencia y de ocio.

Un poco de historia

Una de las circunstancias que suele caracterizar la ubicación de muchos asentamientos romanos es su estrecha relación con lugares donde existen manantiales con aguas mineromedicinales. En este caso la relación entre este yacimiento con los manantiales situados en su entorno, es manifiesta.

La elección de este lugar para ubicar en él este asentamiento pudo influir más la existencia de los manantiales que su riqueza agrícola que sin duda, también la tiene; dado que de hecho, las huertas han abundando en el entorno hasta hace muy poco tiempo.

Su ubicación, orientada al Sur, como recomendaban los agrónomos latinos, para aprovechar mejor las horas de sol, así como el resto de características de este lugar, implican que en este caso, el asentamiento bien pudo ser una villa dedicada más al recreo y descanso de sus propietarios que a las tareas agrícolas que habitualmente se le suponen. La existencia de materiales de construcción nobles, como el mármol, parecen corroborar un asentamiento de prestigio. 

Al ser Al ´Mancha, (nombre con el que la denominaron los árabes) una tierra seca y árida, no debe extrañarnos que los primeros habitantes de esta tierra fijaran sus poblaciones en las riberas de los ríos y en aquellos parajes donde de una forma natural brotase el agua.

Así sucedió en  el paraje denominado el Peral, como lo demuestra el hecho de que en sus aledaños se hayan encontrado restos de un molino de trigo y una lápida con todo su ajuar funerario, compuesto de un brazalete y un pasador de bronce como restos de vajillas, monedas todo ello de época Ibérica.

Según un privilegio de 1468 el Peral pertenecía a Alhambra y hasta 1773 no pasó a ser propiedad de Valdepeñas.

En 1668 el viajero Toscano, Lorenzo de Medicis y el cronista Lorenzo de Maglatti describen esta zona como una tierra formada por un solo orden de montañas y una campiña llana, en donde solo se cultivaba trigo, con  montones de espesas encinas. 

Según el Informe del Alcalde de Valdepeñas, D. Antonio Mexías de la Puerta, remite al geógrafo real D. Tomás López, en el año 1790,  los establecimientos de baños son de origen muy antiguo y que se construyeron en 1777. 

Hervás y Buendía, en el siglo XVIII, hace referencia a los Baños, detallando que existe un edificio en sustitución de otro más antiguo con aguas agrias.

El doctor Vicente Ambroz en un manuscrito de 1843, nos dice que existían frondosas huertas de árboles frutales y hermosas alamedas como la de los Mundos, junto a un manantial de aguas frías y acidulas, que se les reconoce efectos saludables por la larga experiencia en enfermedades epilépticas, de piel, úlceras inveteradas, hemorragias y amenorreas pasiva y un sin fin difíciles de describir, siendo el lugar frecuentado por gentes venidas de lejanos lugares. También hace referencia al estado lamentable en el que se encuentran las instalaciones.

A fines del Siglo XIX se construye el Balneario con estilo helénico-corintio, así como las dos ventas que figuran en el entorno.

 Según una guía de principios del Siglo XX, que define la zona como un Lugar Paradisiaco, que consta de tres conjuntos de Baños, por donde discurre un arroyo cristalino y a cuyo final se encuentra un pozo de metro y medio de profundidad con aguas agrias y cuyo manantial es inagotable.  Al lugar se trasladan numeroso viajeros para disfrutar de las aguas de los citados Baños.

En 1929 D. Fernando Fuentes encargó una estudio de las aguas procedentes del manantial minero medicinal, del que se dice que son bicarbonatada-cálcicas-ferruginosas, con una temperatura media de 15 grados y caudal medio de 1,50 litros segundo. No obstante fue denegado el permiso para su declaración de utilidad pública, pero si se concedió permiso para ser utilizados como Casas de Baños de Aseo y Limpieza, concediéndose el registro para uso comercial de BAÑOS DEL PERAL.

Patrimonio cultural

En sus proximidades son numerosos los yacimientos arqueológicos situados o bien en la Sierra del Peral (que se remontan a la Edad del Bronce) o junto a los márgenes del Arroyo (principalmente ibero-romanos).

Un ejemplo es el denominado Baños del Peral I, cercano al área de los baños.

Además abundantes elementos etnográficos.

En las inmediaciones de la antigua ermita se descubrió una antigua pila Bautismal de inmersión que se utilizaba para el Bautismo en el siglo VII, siendo su forma poliédrica y sus mediadas de más de un metro de altura y dos de diámetro ignorándose el motivo por el que estaba allí, aunque suponemos fuera trasladada durante la invasión musulmana y abandonada en la huida en el siglo XIII . Dicha pila bautismal es propiedad del Ayto de Valdepeñas.

 

Patrimonio Natural

El Arroyo del Peral, que penetra por el Este hacia el centro del término municipal.

Es un arroyo que discurre por el Peral; una zona con lindos manantiales que dieron origen a unos “baños” de agua ferruginosa. Constituye el pulmón verde de Valdepeñas por su abundante vegetación, lo que ha dado lugar a que posea su propio microclima dentro del término municipal. 

Las márgenes de este arroyo en torno a los “Baños del Peral” albergan la única manifestación de vegetación ribereña natural que ha sido reforzada con repoblaciones realizadas por el ayuntamiento de Valdepeñas y la Confederación Hidrográfica del Guadiana.

Su valor natural es muy grande, además de ser una zona muy demandada como zona de ocio, segunda residencia y esparcimiento. Por todo ello, podría iniciarse su declaración como espacio protegido, con la figura de Paisaje Natural.

Bares y restaurantes

Restaurante el Cortijo Blanco

De Los Baños

VOLVER

Tel. 926 214 415
contacto@turismociudadreal.com

aviso legalpolítica de privacidadpolítica de cookies